Fotografía
El editor de fotografía del diario Panorama, Eduardo Semprún,
fue el encargado de dirigir también el trabajo fotográfico que se realizó en Venezuela es una nota, y aunque casi no
recuerda los detalles, ofreció unas cuantas respuestas que si bien, son
generales, revelan bastante información interesante.
Los fotógrafos, al igual que diseñadores y reporteros,
comienzan a trabajar desde inicio de año con todo el equipo de la edición pues
es un trabajo extenso donde se buscan fotos de aquí o de allá y se seleccionan
las mejores, así que el proceso lleva su tiempo.
Semprún indica que para las ediciones aniversario antes se
trabajaba con dos o tres buenos fotógrafos, pues siempre se preferían a los más
experimentados, sin embargo, para la edición del 2015 trabajó todo el equipo de fotografía, porque como ya había pocos
se buscaba resguardar la calidad de las imágenes. Del equipo, pocos miembros
hicieron viajes cortos para buscar la música típica de zonas determinadas del
país.
Luego de los viajes se sigue el mismo protocolo que para
todas las ediciones, el fotógrafo selecciona las 20 mejores, de estas, el
editor escoge diez que cumplan con los requisitos y se depuran hasta que se
seleccionan las mejores tres que van para el periódico.
La base para tomar las fotografías de esta edición (y de todas
las demás) es que sean imágenes con contenido periodístico y estético, ambos
aspectos hacen que una fotografía sea seleccionada para publicarse. “Que esté
cantando la persona o que salga emocionada… esas escenas se van tomando y
siempre hay una mejor que otra” afirma el editor. Esta es la primera edición
donde se trabaja a fondo la música y la cultura, así que se buscaron fotos
bonitas que reflejaran la esencia musical. En el caso de personas fallecidas,
se seleccionaron fotos con una buena representación del personaje, con las
mismas características: estética e información.
Panorama tiene un archivo muy amplio y eso fue de vital
importancia para esta edición, que hay más trabajo de investigación en sí, pues
aunque se hicieron algunos viajes, casi todas las fotografías utilizadas fueron
sacadas de los archivos, esto incluye también a personas ya fallecidas, a
quienes están fuera del país y a géneros de otras regiones, pero todos estos
archivos son fotografías del equipo de Panorama; es decir, esta edición, en
cuanto a fotografía, fue una recopilación de lo que ya se había hecho.
Sin embargo, también se utilizaron imágenes de internet como
recurso, principalmente de instagram que es una fuente más directa, y a estas
fotografías de otros autores, afirma Semprún, siempre se les colocó sus
créditos correspondientes así que no tuvieron ningún tipo de reclamo por parte
de los propietarios.
Para los reportajes, algunos fotógrafos acompañaron a los
reporteros, para otros, simplemente el reportero consiguió su información por
una parte y los fotógrafos tomaron sus fotos de manera independiente, o se
sacaron del archivo. También se asistió a varios actos culturales en la región,
donde se consiguieron buenas fotografías.
La ventaja que tienen los fotógrafos es que con las nuevas
tecnologías tienen más memoria para guardar sus fotos, así que pueden tomar
hasta doscientas fotografías de una misma temática y luego tomarse la libertad
de escoger las que mejor le parezcan. Esto del espacio también cumple un papel
fundamental en la edición, pues el
diario siempre busca impresionar al lector, así que mientras más grande es la
foto, mejor; pues se logra atraer a un mayor número de lectores.
El fotógrafo no hace montajes y ediciones fuera de lo común
a sus fotos, es decir, las composiciones no tienen nada que ver con el equipo
de fotografía; sino que se les entrega, tal como se tomaron, al departamento de
diseño. Así que todos los montajes y
juegos de colores que se ven en las fotografías de la edición son hechos por el
equipo de diseño. Semprún, a modo de chiste, comenta que los fotógrafos no
suelen llevarse bien con los diseñadores porque siempre terminan manipulando
las fotos: les quitan el fondo, las
cortan y hasta le cambian los colores; dice que hacen un buen trabajo, pero que
al final el fotógrafo siempre quiere que se le publique su foto original.
Está el caso de la portada, que es un collage de
fotografías. Todas las fotografías de la portada de Venezuela es una nota, son del equipo de fotógrafos de Panorama,
sin embargo, el problema con estas composiciones, es que no se sabe quién es el
autor de cada foto, pues con tanta edición, se mezclan trabajos de varios
fotógrafos.
El señor Semprún también aclara que las fotografías seleccionas
especialmente para la edición, no tuvieron nada que ver con las que se tomaron
para la publicidad, pues el equipo de mercadeo trabaja por su cuenta y toma sus
fotos independientemente.
Ya para finalizar, el fotógrafo revela que a pesar de todo
el montaje de la portada, le gustó mucho el resultado, luego comenta que
disfrutó bastante el trabajo que se hizo durante esta edición, pues fue un tema
ligero y afirma que hablar de la cultura siempre es agradable, además que como edición
aniversario, el equipo de Panorama se une y hace cosas diferentes a las de la
rutina.
Karla Medina
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