Redacción
Entrevista Ángel Mendoza
Tengo entendido que has trabajado en varias
ediciones aniversarias
Sí, en cinco.
Tu cargo dentro de la empresa es el de diseño,
¿no?
No, yo soy periodista, yo no soy diseñador.
¿Y no trabajas con lo
que es la edición de los diseños?
No para nada… Lo que pasa es que aquí el trabajo creativo es
muy de equipo entonces uno sugiere cosas pero quien se encarga del diseño es el
Jefe de Diseño que en este caso es José Serrudo. Yo he estado en las cinco
ediciones que he participado ha sido como periodista.
¿Trabajaste en Venezuela es Una Nota?
Si, también estuve ahí…
¿Te ofreciste como
voluntario para las pautas, te asignaron el tema?
Lo que pasa es que en las ediciones aniversarias, se rotan
de coordinador aquí y en las dos primeras era la directora editorial la
coordinadora de las ediciones y ella me asignó los temas. Ya para las otras
traía la tradición de que había participado, entonces con la coordinadora
siguiente estuve en esas tres que me asignaron los temas también.
De los trabajos en los
que participaste, ¿cuál crees tú que fue el que más te gustó?
Yo creo que me han gustado todas pero las últimas tres me
han gustado más. La primera me gustó mucho porque yo siempre vi las ediciones
aniversarias de Panorama, siendo
estudiante, desde niño crecí aquí en Maracaibo y las vi, y entonces fue como
algo simbólico. La primera que fue, Historias
Insólitas. La segunda también tuvo su carga emocional porque fue la de los
100 años, entonces bueno, es un periódico que cumple 100 años, notos los periódicos
llegan a eso; fue tipo revista, no se hizo en formato tradicional y en las
otras tres me involucré desde el concepto creativo, desde el concepto de
buscar, de qué vamos a hablar este año y entonces, Venezuela es una Nota, la hicimos pensando en que precisamente
estos últimos tres años han sido los más duros para el país, para todo el mundo
y entonces queríamos tener una oferta un poco más fresca de lo que presentamos
el resto de año y presentamos esa edición que fue muy musical y fue muy bien
recibida en Maracaibo, en los programas de radio los lectores, fue muy querida
la edición. La siguiente que fue la de Jueves
de TBT, esa fue la que rompió el frasco porque las ediciones aniversarias
tradicionalmente tienen un formato mucho más amplio, de página completa, textos
muy largos, de profundizar mucho y entonces en esa edición dijimos, vamos a
cambiar esto y vamos a presentar puras fotos.
Fue un formato
completamente diferente al acostumbrado…
Sí, fue diferente al acostumbrado y tiene muchas sorpresas.
Primero por el archivo, Panorama tiene
un archivo que tiene 103 años, que está disponible para los periodistas,
entonces yo pude meterme en el archivo donde están las fotos, conseguir cosas
increíbles que de repente ya se nos había olvidado a muchos. Por ejemplo,
nosotros tenemos aquí en el archivo la evolución gráfica de la construcción de
la Circunvalación 2… Entonces eso es una cosa que te pone en una perspectiva,
porque es algo que usas todos los días que no sabes cómo creció. Entonces
bueno, estuve en esa edición muy metido allí en lo que se le presentó a la
gente, y la del año pasado que fue Venezuela
Biodiversa quisimos mezclar las dos cosas porque no podíamos presentar
solamente imágenes con un tema tan
complejo, pero había mucho que enseñar y fue una edición que tuvo otro target,
porque sin que fuera diseñada para ellos, fue absorbida por los estudiantes,
por los chamos, los maestros como un instrumento didáctico. A mí me han gustado
todas las ediciones, pero esas tres son mis favoritas, porque me he involucrado
muchísimo en el concepto desde que se pensó de qué vamos a hablar.
Me parece que
sentimentalmente, te gustó mucho la de Jueves
de TBT
La de TBT y la de Venezuela es una Nota porque Venezuela es
una Nota no la trabajé, sino que la sufrí, a mi me dio neumonía durante la
edición, tuve que salir del reposo y llegar a terminar, pero el tema musical es
un tema que a mí me gusta mucho, entonces yo me involucré mucho con el
concepto.
Fuiste uno de los que
propuso la idea de hablar de la música, ¿no?
Sí, yo propuse ese tema de la música y bueno… estuvimos
tejiendo como ensamblar el formato para mostrar una cosa distinta.
En esa edición de
Venezuela es una Nota, de todos los trabajos en los que tuviste la oportunidad
de participar ¿cuál fue el que más disfrutaste? ¿Cuál personaje disfrutaste más
entrevistar, cuál fue el género musical que más empatía te generó?
Me gustaron dos trabajos, más que todos, esos fueron los que
más disfruté y a riesgo de sonar regionalista, pues eso fue lo que pasó. El
trabajo de la gaita porque tuvo dos páginas encontradas, un centro unido que
fue el protagonista de ese cuerpo y también fue un trabajo que no fue
presentado en bloque que tenía muchas notas secundarias, muchos bloques, muchos
“coroticos de piñata” fue un trabajo muy bonito… Y el trabajo de Guaco. A mí me pasó algo ahí que yo
compartí incluso en mis redes sociales; teníamos un trabajo que era de la nueva
música que hacen los zulianos y yo llamé a un muchacho un cantante (no diré el
nombre) y lo contacté a través de su manager para preguntarle qué estaba
haciendo… Bueno, son estos muchachos que tocan música urbana y él me respondió
que estaba sumamente ocupado, que le dejara las preguntas para que el agendara
cuando me podía responder, solamente en tres minutos porque estaba sumamente
ocupado. El día que lo tenía que llamar nunca me pudo atender. Bueno murió la
flor.
Suele pasar…
Sí pero te estoy hablando de una persona que tendrá dos años
en el medio y lo conocerán en su casa y en la cuadra y a través de un amigo que
fue mi jefe, yo conseguí el teléfono de Gustavo Aguado, yo lo llamé, no me
contestó el teléfono así que le dejé un mensaje de Whatsaap, a riesgo porque no
sé cuántos mensajes de números desconocidos puede recibir Gustavo Aguado en s teléfono, pero él me contestó el
mensaje. Yo le pregunté si quería que trancara y yo lo llamaba y me dijo que
no, que él estaba en Maiquetía esperando vuelo y que le preguntara todo lo que
quisiera. Bueno conversamos cerca de una hora más o menos y me trancamos porque
iba a embarcar, como a la semana me llamó, para decirme que estaba de nuevo en
Maracaibo y quería preguntarme si quería conversar algo más porque aquel día
habíamos cortado la comunicación. Entonces yo me pregunté, cuántas cosas puede
tener Gustavo Aguado en su cabeza como para recordar una semana después llamar
a este muchacho (con el que nunca había hablado) para preguntarle qué más le
falta. Me pareció un gesto muy bonito… Hubo otra persona a quien llamé que se
llama Andy Montañés, lo contacté por Instagram para preguntarle por Oscar D’
León, perdón, sobre Argenis Carruyo y él me llamó aquí al periódico,
conversamos… Es una persona muy agradable.
De los cultores con
quienes hablaste, esos gaiteros con los que uno tiene contacto un poco más
directo, que uno se los consigue por la calle, que son figuras muy empáticas,
son muy pintorescos, es algo muy característico de ellos, ¿a cuál disfrutaste
más entrevistar?
A Rafael Molina Vílchez, porque es una autoridad en el medio
y me explicó cosas que yo no conocía. Quizás yo escribí cosas que ya la gente
sabía, pero para mi conocimiento fue como una disección científica de la gaita
y bueno Rafael Molina (que además es médico) fue como el cirujano de esa
operación. Conversé con Ricardo Cepeda, con Neguito Borjas aquí en Panorama tenemos una relación especial,
pero además de eso Neguito y yo nos conocemos hace tiempo así que… Con Argenis
Carruyo a él lo entrevisté en una fiesta, entre toque y toque, le hice la
entrevista. Él estuvo complacido de que conversáramos ahí (estaba un poco
pasado de tragos) entonces fue mucho más elocuente.
¿Trabajar en una edición aniversaria
(además de tus problemas de salud) afecta en algo tu rutina diaria en la prensa?
Es imposible separarse… Yo quisiera hacerlo, pero bueno yo
soy editor de sucesos desde hace 2 años, anteriormente fui reportero de
sucesos… Cuando Venezuela es Una Nota yo pude despegarme un poquito del
caliente y dedicarme a la edición, pero con
las otras dos no pude despegarme porque no puedo dejar las páginas sin
timón para dedicarme solamente a la edición. Quisiera porque estos trabajos
especiales implican mucha dedicación… Por ejemplo en Venezuela Biodiversa, cada página tenía aproximadamente 20 fotos en
el medio y estábamos hablando de cuatro cuerpos. Yo tenía el cuerpo dedicado a
Venezuela en general, pero la mitad de un cuerpo tenía medio país, la otra
mitad otro medio país y la otra parte el Zulia. Entonces lo que hacíamos en el
primero, yo no lo podía repetir en los otros dos y yo salí de vacaciones y
cuando regresé, ya los otros tres estaban adelantados, entonces tuve que
revisarlos primero y tuve que buscar muchos más elementos. Por supuesto, el
estrés fue mucho mayor porque tenía que encargarme de sucesos y después
dedicarme a la edición aniversaria; si me afecta porque hay que dedicarle
muchísimo tiempo, entonces tú te despegas de los que estás haciendo para
meterte en un tema completamente distinto y extenso además.
En cuanto a tu
participación en Venezuela es una Nota, te tocó hacer trabajos de personajes
fallecidos, por ejemplo vi que hubo un trabajo sobre Ricardo Aguirre…
Si pero yo no lo tenía. Fallecidos no, porque yo hice Guaco,
hice los Chimbangles, hice la gaita, hice Oscar D`León, hice Argenis Carruyo,
hice los músicos estos nuevos zulianos…
Me comentaste que las
entrevistas más emblemáticas que hiciste fueron por teléfono, por redes…
¿Alguna otra figura (además de los gaiteros) pudiste compartir con ella
físicamente?
Bueno con Argenis, en esa fiesta. Con un muchacho que se
llama Néstor (no recuerdo su apellido) pero a él todo el mundo lo conoce como
“El Chivo Negro” es un experto en tambores y tiene en su casa en La Rotaria un
cuarto que dobla en tamaño este cubículo, lleno de tambores que ha traído de
todas partes del mundo y tuve la oportunidad de compartir con él en su casa. De
resto todas las entrevistas fueron por otros medios no presenciales.
¿Con Oscar D`León
tuviste la oportunidad de compartir o sólo fue a través de Andy Montañés?
No con Oscar fue a través de su mánager tenemos muy buenas
relaciones con él, se llama Oswaldo Aponte, nos dijo que le enviáramos las
preguntas que íbamos a hacerle, ese trabajo lo hicimos a cuatro manos, Ítala
Liendo y yo pero siempre pasa, ese es el riesgo de hacer las entrevistas por
cuestionario, que cuando las escribes surgen cosas que hubieses querido
preguntar. Entonces le enviamos a Oswaldo para decirle que teníamos otras
preguntas que hacerle a Oscar D’ León y nos dijo que en ese momento estaban en
Medellín, en un hotel con WIFI, que le enviáramos las preguntas por notas de
voz, lo hicimos y nos respondió. A Oscar no le gusta hablar por teléfono, o sea
estar pegado al teléfono no le gusta.
Cuando ya te asignan
la pauta y se escoge el tema a tratar, ¿cuánto tiempo te llevó recolectar la
información de los trabajos que te tocó hacer a ti?
Bueno, yo tengo un problema que yo soy adicto a esto… En
Venezuela es una Nota, yo tuve la fortuna de que como yo había participado en
el proceso creativo del concepto, yo escogí mis temas y eso me dio ventaja,
porque yo escogí sobre qué quería hablar. Entonces por ejemplo en el trabajo de
Guaco si yo estoy en alguna rutina yo escribo con el dedo y eso son entradas
que estoy escribiendo, entonces cuando ya tengo los insumos es bastante rápido
porque ya vengo madurando que enfoque voy a darle y a veces es extenuante,
porque no te puedes despegar. Preparar una edición aniversaria completa desde
que se genera el concepto, puede demorar hasta seis meses.
Me comentaba Yaneth
que eso se comienza a maquinar desde el inicio del año y ya luego que se
concreta de qué se va a hablar se comienza a entregar en octubre.
Sí, bueno todas las ediciones aniversarias son estrella,
quedan para la historia pero la edición aniversaria es como la torta de
cumpleaños del periódico…
Es una edición
atemporal, ¿no?
Sí, nosotros nos preparamos durante todo el año para hacer
la torta de cumpleaños del periódico y es lo que compartimos con los lectores.
Hay que dedicarle muchísimo cariño, porque tenemos más tiempo para hacerlo.
Creativamente es como
un “break”…
Creativamente sí, pero es más trabajo. Es un trabajo
querido… Yo todos los años digo: el año que viene, no voy a participar, de
hecho lo dije cuando Venezuela es una Nota porque yo me enfermé de bronquitis y
yo seguí trabajando y yo a todos les decía que tenía gripe, porque yo estaba
trabajando en la edición aniversaria, tenía el compromiso de llamar por ejemplo
a Andy Montañés y no podía dejarlo embarcado. Entonces mi agenda de esa edición
la sobrepuse a mi salud. Entonces decidí no participar más. Pero entonces se plantea hacer la siguiente
edición con puras fotos, entonces yo pregunté si podía buscar las fotos en el
archivo y la gente de archivo lo puso a mi disposición y eso fue como un
juguete para mí, así que participé.
Cuéntame un poco como
es el tema de las fotos en el caso de Venezuela es una Nota
Bueno las fotos de los tambores las hice yo. Las de los
chimbangles, las de Guaco, son fotos de archivo. Nos alimentamos mucho de las
fotos que suben los artistas en Instagram, en sus propias cuentas. Ese fue un
trabajo donde las fotos tuvieron mucha intervención de diseño y quedó muy bonito
el concepto del diseño.
A parte de lo que me
comentaste de tu salud y este inconveniente con el músico arrogante, ¿tuviste
algún otro contratiempo?
No, para nada… Todo se dio fácil. Bueno lo de este chico ni
siquiera lo colocamos en la versión impresa, quedó para la web porque no valía
la pena. A mí me causó tanto desagrado, me desacomodó totalmente que él
estuviera tan ocupado en su proceso creativo que no podía conversar conmigo
cinco minutos.
¿Tú sientes que Venezuela es una Nota tuvo una
repercusión tangible en la cultura popular musical del país? como por ejemplo
este trabajo que me comentaste del TBT o la Biodiversidad que se convirtieron
en elementos didácticos para alumnos y maestros, ¿sientes que esta edición tuvo
ese tipo de repercusión?
Bueno, quizás Venezuela es una Nota fue un trabajo de cosas
que ya se habían y hablado y ya las conocemos y le dimos una visión distinta
más refrescante en el momento para la gente. Creo que el de TBT si tuvo
muchísimo más choque porque nosotros estamos viviendo unas circunstancias
difíciles en el país y yo tuve a mi cargo el cuerpo de cómo creció la ciudad,
cómo creció el país y cuando la gente veía en una foto el Paseo Ciencias con
carros estacionados uno detrás de otro y yo decía que la imagen era de 1983 y
todos los carros eran del años, el comentario que la gente hacía era sobre que
todos los carros fueran último modelo entonces eso generó un choque en la
gente. Cuando por ejemplo en política aparecían Caldera, Rómulo Betancourt,
Jóvito Villalba, la gente decía bueno estos tipos están juntos de repente con
sus diferencias pero estaban conversando juntos y no era la típica foto del
Pacto de Punto Fijo, era una foto que conseguimos aquí de los tipos en una
oficina y eso tuvo un impacto real. El tema de la farándula, que quizás es una
fuente que incluso algunos periodistas tenemos la costumbre de menospreciar,
pero en ese momento, esas páginas la gente decía ¡29 novelas! Y todas fueron
buenas, se vendieron en 140 países. Cuando en una sociedad la gente produce
entretenimiento, significa que es una sociedad pujante, que consume
entretenimiento y alguien puede dedicarse a eso. El de Venezuela Biodiversa
también porque a pesar de que el 2017 fue nuestro año más crítico de la
historia, hay cosas positivas que sobreviven aquí y ahí se muestra el impacto y
poder de las redes sociales. En el trabajo investigativo de los nombres científicos
de las especies, yo colocaba en el buscador de Instagram los nombres
científicos y resulta que aquí hay un montón de gente que puede ver un pájaro y
saber cuál es su nombre científico. Es algo que está en el país, que sobreviva
en paralelo a la crisis a rodo lo malo. Tenemos muchas cosas malas pero nos
queda esto, es la perspectiva de la esperanza.
Al igual que Venezuela es una Nota, es un escape para
nuestra dura realidad porque aún cuando estamos atravesando un momento tan
fuerte, aún hay personas que se dedican a la música y son reconocidos
mundialmente y eso es algo positivo que podemos aportarle al mundo.
Cuando Venezuela es
una Nota, yo todavía no conocía a Gustavo Guerrero. Mi mejor amiga estudia
en París y ella es melómana, es algo que compartimos y ella es muy maracucha
aunque vivió en caracas un tiempo. Me sugirió entrar a Youtube y buscar el
nuevo disco de Nathalia Lafourcade, escuché el disco que me pareció una
maravilla y escuché un cuatro venezolano, el productor musical de ella que es
Gustavo Guerrero, es venezolano y me encanta. Lo busqué y resulta que está
experimentando con música venezolana, haciendo unas fusiones increíbles, su
seudónimo es Augusto Bracho. Grabaron una canción de Simón Díaz en ese disco…
Pero sí esta situación ha puesto a los venezolanos que están fuera a dar
muchísimo más de lo que acostumbrábamos a dar, por asegurar supervivencia y por
asegurar calidad… El venezolano da mucho dentro y fuera del país. Panorama va a
seguir teniendo ediciones aniversarias, la coordinadora a cargo este año está
de vacaciones, debería regresar en febrero y te aseguro que ya está maquinando
la propuesta del tema a tratar este año para presentárselo a la directiva para
que de sus lineamientos.
Alguna experiencia
que te gustaría compartir sobre Venezuela es una nota, lo bueno lo malo lo feo…
Bueno lo de Gustavo Aguado, ese gesto de devolver la
llamada. Lo malo creo que nada, lo feo, bueno el día a día, el querer dedicarte
más y no poder. Todos los comentarios que les escuché a mis colegas de la
radio, de cómo fue abordada la edición en los programas de radio ese día fue
una cosa muy gratificante porque la política nos ha permeado en todos los
sectores, todos los periódicos tienen su línea editorial y hay algunos colegas
que no están de acuerdo con la línea editorial de Panorama, ellos atacan frontalmente nuestros productos finales en
sus programas y estos últimos tres fueron como un receso, hablaron muy bonito.
Zoila Rincón CI: 16.608.966
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